Bayer Pharma AG

Información: vídeo en inglés


Tromboembolia venosa en pacientes pediátricos

Tromboembolia venosa en pacientes pediátricos

En comparación con los muchos estudios a gran escala en poblaciones de adultos, la tromboembolia venosa (TEV) se ha estudiado muy pocas veces en poblaciones pediátricas. Se han realizado muy pocos ensayos clínicos a gran escala en los que participen pacientes pediátricos con TEV. En consecuencia, las recomendaciones para el tratamiento de este grupo de pacientes son limitadas. Además, los pacientes pediátricos muestran una gran variabilidad fisiológica y tienen una alta probabilidad de presentar comorbilidades. Se precisan por tanto con urgencia nuevas investigaciones sobre el tratamiento de la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar en pacientes pediátricos.


Prevención secundaria ampliada de la tromboembolia venosa

Aunque el riesgo de tromboembolia venosa (TEV) recurrente se reduce tras los primeros meses de tratamiento, se mantiene un riesgo residual. Para los pacientes que han recibido tratamiento anticoagulante durante un máximo de tres meses tras un primer episodio de trombosis venosa profunda sintomática, el riesgo acumulado de recurrencia de la TEV es de aproximadamente el 18 % tras dos años, el 25 % tras cinco años y el 30 % tras ocho años. Pese a este riesgo, los médicos concluyen con frecuencia la anticoagulación después de 6-12 meses porque se considera que el riesgo de hemorragia supera el riesgo de TEV recurrente. EINSTEIN CHOICE evalúa en el actualidad la dosis ya establecida de 20 mg de rivaroxabán una vez al día, una dosis reducida de 10 mg de rivaroxabán una vez al día y una dosis de 100 mg de ácido acetilsalicílico una vez al día para la prevención a largo plazo de la TEV recurrente. Los resultados pueden permitir adaptar el tratamiento anticoagulante al perfil beneficio-riesgo de cada paciente.


Tratamiento de las complicaciones de la tromboembolia venosa

Entre el 20 % y el 50 % de los pacientes con trombosis venosa profunda (TVP), desarrollan el síndrome postrombótico (SPT), una patología que está asociada a una morbilidad y mortalidad sustanciales. Generalmente, se trata a los pacientes con SPT utilizando terapia de compresión y elevación de las piernas, aunque una intervención quirúrgica puede ser adecuada en algunos casos. La hipertensión pulmonar tromboembólica crónica (HPTC) se presenta como una complicación en el 3-4 % de los pacientes que sobreviven a una embolia pulmonar (EP). Se puede tratar quirúrgicamente a los pacientes con HPTC mediante una endarterectomía pulmonar o, si resulta inadecuada, mediante un trasplante de pulmón. Los fármacos autorizados para la hipertensión arterial pulmonar idiopática pueden ser útiles para tratar los síntomas de la HPTC en pacientes no aptos para cirugía.


Sopesar los beneficios y riesgos del tratamiento

Los anticoagulantes son eficaces para tratar la trombosis venosa profunda (TVP) y la embolia pulmonar (EP) pero pueden estar asociados a un mayor riesgo de hemorragia y a otros acontecimientos adversos. El equilibrio entre el beneficio y el riesgo depende con frecuencia de la duración óptima del tratamiento anticoagulante. Dado que el tratamiento a más largo plazo puede aumentar el riesgo de hemorragia, generalmente debería administrarse a pacientes con un alto riesgo de recurrencia de tromboembolia venosa (ETV) o a subgrupos específicos de pacientes. Otros acontecimientos adversos que deberían considerarse incluyen la trombocitopenia inducida por la heparina (TIH) y la osteoporosis.


Embolia pulmonar

La embolia pulmonar (EP) se produce cuando una parte de un trombo, generalmente desprendido de una trombosis venosa profunda (TVP), pasa a la circulación pulmonar ocluyendo las arterias pulmonares. La EP es una patología potencialmente mortal y es el motivo más común de muerte hospitalaria evitable. Aunque el diagnóstico rápido es crucial, es posible que no se pueda diagnosticar la EP debido a sus síntomas clínicos inespecíficos. Entre las complicaciones a largo plazo de la EP se incluye la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica (HPTC). La puntuación Wells es un sistema de puntuación habitualmente utilizado para predecir la probabilidad clínica de EP. La gammagrafía pulmonar de ventilación y perfusión ha sido la opción de primera línea en pacientes con sospecha de EP durante décadas, aunque están disponibles otros métodos diagnósticos.


Trombosis venosa profunda

La trombosis venosa profunda (TVP) es generalmente la formación de un trombo en las venas profundas de la pierna, aunque la TVP puede también producirse en las venas de las extremidades superiores. La TVP puede ocurrir espontáneamente sin una causa subyacente conocida, o bien después de acontecimientos que la provoquen, como un traumatismo, cirugía o patología aguda. Las complicaciones de la TVP incluyen embolia pulmonar (EP), síndrome postrombótico (SPT) y un riesgo de recurrencia de la ETV. La puntuación Wells, una puntuación clínica de uso habitual, cuantifica la probabilidad de que un paciente determinado tenga TVP. Aunque una puntuación Wells alta indica una probabilidad clínica de TVP, debe utilizarse una técnica objetiva de diagnóstico por imagen, como la ecografía de compresión, para confirmar o descartar la TVP.