Bayer Pharma AG

Información: vídeo en inglés


Perspectiva general del tratamiento anticoagulante

Perspectiva general del tratamiento anticoagulante

Durante más de 20 años, el tratamiento anticoagulante preventivo convencional ha sido el tratamiento de referencia para la cirugía ortopédica mayor. Ha demostrado ser eficaz y estar asociado a un bajo riesgo de complicaciones hemorrágicas posoperatorias. La tromboprofilaxis ha demostrado ser coste-efectiva en pacientes de cirugía general con riesgo moderado y alto. Se recomienda también la profilaxis farmacológica en pacientes no quirúrgicos hospitalizados con patología aguda. Los fármacos anticoagulantes han sido diseñados para inhibir la cascada de coagulación con el fin de modular la formación de trombos. Los agentes tradicionales tienden a dirigirse a múltiples factores en la cascada pero, en la actualidad, existe un número de fármacos con una única diana.


Factores de riesgo para la tromboembolia venosa

Los datos indican que existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de tromboembolia venosa (ETV), y que si un paciente tiene múltiples factores de riesgo, se produce generalmente un impacto acumulativo. La cirugía y la inmovilización son dos factores de riesgo destacados. La cirugía ortopédica mayor se asocia a un alto riesgo, mientras que la cirugía general también se asocia a un riesgo de ETV. Sin embargo, aunque la ETV se asocia con frecuencia a un traumatismo o cirugía recientes, el 50-70 % de los casos sintomáticos, así como la mayoría de los casos de embolia pulmonar (EP) mortal, ocurren en pacientes no quirúrgicos.


La necesidad de prevención

La trombosis, la formación de un coágulo de sangre en el sistema circulatorio, es una causa importante de muerte e invalidez. Aproximadamente uno de cada dos pacientes que se van a someter a cirugía ortopédica mayor sin tromboprofilaxis, desarrollan trombosis venosa profunda (TVP) y hasta el 15 % de los pacientes hospitalizados por una patología aguda no quirúrgica, desarrollan enfermedad tromboembólica venosa. De hecho, se estima que se producen más muertes cada año como consecuencia de la tromboembolia venosa (ETV) que las que causan el cáncer de mama, el cáncer de próstata, el SIDA y los accidentes de tráfico juntos.


Otras opciones para la prevención de la tromboembolia venosa

Aunque los métodos de profilaxis mecánicos han demostrado reducir el riesgo de trombosis venosa profunda (TVP), se han estudiado de forma mucho menos intensa que las principales opciones de tratamiento farmacológicas. Los métodos mecánicos de profilaxis incluyen medias de compresión gradual, compresión neumática intermitente y bombas de pie venosas. La profilaxis mecánica debería utilizarse principalmente en pacientes con alto riesgo de hemorragia, o como un complemento del tratamiento anticoagulante.


Sopesar los beneficios y riesgos del tratamiento anticoagulante para la prevención de la tromboembolia venosa

Los tratamientos para prevenir la tromboembolia venosa (ETV) varían en cuanto a eficacia y riesgo de acontecimientos adversos, por lo que la decisión de proporcionar profilaxis anticoagulante debe tener en cuenta dichos factores. En general, se ha demostrado que los beneficios de la tromboprofilaxis tras cirugía ortopédica mayor superan los riesgos de hemorragia, con independencia del tratamiento utilizado. Los pacientes no quirúrgicos inmovilizados tienen también riesgo de ETV y, aunque la tromboprofilaxis es eficaz, no se ha demostrado que reduzca la mortalidad en esta población. La extensión de la tromboprofilaxis se ha asociado a un mayor riesgo de hemorragia. Puntuaciones sencillas para valorar el riesgo de hemorragia, como la desarrollada utilizando el registro IMPROVE, pueden ayudar a los médicos a identificar a los pacientes aptos para la profilaxis con anticoagulantes.


Inhibidores del factor Xa

El factor Xa es central para la propagación de la coagulación y es un objetivo atractivo para el diseño de nuevos anticoagulantes. Comúnmente, se utilizan dos tipos de inhibidores del factor Xa como anticoagulantes: los inhibidores directos e indirectos del factor Xa. Fondaparinux es un inhibidor indirecto sintético del factor Xa. Una limitación de su uso a largo plazo para la prevención de la tromboembolia venosa (ETV) es el modo de administración mediante inyección subcutánea. Rivaroxabán y apixabán, ambos agentes orales, inhiben directamente el factor Xa. Los inhibidores directos del factor Xa tienen muchas de las propiedades de un anticoagulante ideal, incluyendo la administración oral, el inicio rápido de la acción y una farmacocinética y farmacodinámica predecibles.