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Contenido fundamental de este artículo

La arteriopatía coronaria (AC) y la arteriopatía periférica (AP) coexisten con frecuencia, siendo la segunda un marcador de ateroesclerosis sistémica. La mayoría de los pacientes con AP presentan también AC concomitante, y una gran parte de la morbilidad y mortalidad en pacientes con AP están relacionadas con el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular isquémico y la muerte cardiovascular. Una mejor comprensión de la asociación fisiopatológica subyacente entre AC y AP llevará al desarrollo de opciones terapéuticas más seguras y efectivas que podrían beneficiar el tratamiento clínico de los pacientes con una o ambas patologías.

Sobre la arteriopatía coronaria y periférica

Introducción

La arteriopatía periférica (AP) es una enfermedad ateroesclerótica progresiva que causa estenosis y oclusión de las arterias no cerebrales y no coronarias,418 incluidas las que se encuentran en la circulación carótida extracraneal, la circulación mesentérica, la circulación renal y las extremidades superiores e inferiores.419

Según las proyecciones epidemiológicas, 27 millones de personas en Europa y Norteamérica (el 16 % de la población de edad ≥55 años) presentan AP: se estima que 10,5 millones de casos son sintomáticos, pero la mayoría, 16,5 millones de pacientes, presentan AP asintomática.420

Los pacientes con AP pueden presentar una amplia gama de síntomas, como dolor en los músculos de las piernas al caminar (claudicación intermitente), dolor en reposo, ulceraciones isquémicas y gangrena.419 Las complicaciones de la AP pueden dar lugar a isquemia crítica de extremidades, que conduce a la amputación y a un mayor riesgo de muerte.419 Aunque algunos pacientes siguen una progresión gradual de AP asintomática a claudicación intermitente y a isquemia crítica de extremidades, esta es la excepción y no la regla. Más de la mitad de los pacientes que se someten a una amputación mayor por isquemia crítica de extremidades no experimentaron síntomas de isquemia en los seis meses anteriores a la intervención.418 Los factores de riesgo principales de AP se han determinado a partir de estudios epidemiológicos de gran tamaño y son coherentes con los factores de riesgo de enfermedad cerebrovascular y de cardiopatía isquémica, incluidos, entre otros, la edad avanzada, el tabaquismo, la diabetes, la hipertensión y la hiperlipidemia.421, 422 Debido a la elevada prevalencia de la enfermedad asintomática y dado que solo un pequeño porcentaje de pacientes con AP presentan claudicación clásica, la AP es con frecuencia infradiagnosticada y en consecuencia infratratada.423

AP y progresión de la arteriopatía coronaria

Los pacientes con AP presentan con frecuencia arteriopatía coronaria (AC) concomitante y tienen un mayor riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, muerte por acontecimientos cardiovasculares o mortalidad por todas las causas en comparación con los pacientes sin AC424-427

  • Aproximadamente el 55 % de los pacientes con AP grave en las extremidades inferiores que precisan cirugía presentan AC significativa (al menos una arteria coronaria con estrechamiento significativo)428
  • La mortalidad por todas las causas para la AP de extremidades inferiores y la AC combinadas es aproximadamente el doble de la que resulta de cualquiera de las dos enfermedades por separado429
  • El riesgo a un año de muerte cardiovascular, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular u hospitalización por acontecimientos aterotrombóticos de los pacientes con AP de extremidades inferiores y AC concomitantes fue mayor (23,1 %) que el de aquellos solo con AC o AP (13 %-17 %)429

La importancia clínica de la AP se refleja en el hecho de que los pacientes con AP y/o AC presentan ateroesclerosis coronaria más extensa y calcificada, remodelación vascular constrictiva y evolución acelerada de la enfermedad (figura 1).430 Futuras opciones terapéuticas que modulen uno o más de estos factores clínicos podrían conducir a reducciones efectivas del riesgo cardiovascular.

Figura 1. Presentación clínica, evolución natural y resultados en pacientes con AP ateroesclerótica.423
CV, cardiovascular; IM, infarto de miocardio; AP, arteriopatía periférica.


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