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Nuevos estudios sobre la prevención de la trombosis en pacientes con arteriopatía coronaria y periférica

Nuevos estudios sobre la prevención de la trombosis en pacientes con arteriopatía coronaria y periférica

La arteriopatía coronaria/periférica ateroesclerótica está asociada a un mayor riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y muerte por causas cardiovasculares. Varios ensayos clínicos han determinado que los antiagregantes plaquetarios reducen este riesgo, pero el papel de los anticoagulantes orales en la prevención de complicaciones cardiovasculares en pacientes con arteriopatía coronaria con o sin arteriopatía periférica es incierto.


La arteriopatía coronaria y periférica como factores de riesgo de trombosis arterial

La relación entre la aterotrombosis y la isquemia es bien conocida en la actualidad. Una mejor comprensión de los mecanismos fisiopatológicos subyacentes ofrecerá nuevos conocimientos para el desarrollo de anticoagulantes más efectivos y seguros para la prevención secundaria de la aterotrombosis aguda, con un beneficio terapéutico para los pacientes con arteriopatía coronaria y/o periférica.


Tratamiento de la arteriopatía coronaria y periférica

El tratamiento de la arteriopatía coronaria y de la arteriopatía periférica puede ser complejo debido a las frecuentes comorbilidades, que pueden también requerir tratamiento (p. ej., diabetes, hiperlipidemia, obesidad e hipertensión). El tratamiento puede mejorarse con una mayor formación del médico y el paciente y con el uso de las directrices más recientes.


Sobre la arteriopatía coronaria y periférica

La arteriopatía coronaria (AC) y la arteriopatía periférica (AP) coexisten con frecuencia, siendo la segunda un marcador de ateroesclerosis sistémica. La mayoría de los pacientes con AP presentan también AC concomitante, y una gran parte de la morbilidad y mortalidad en pacientes con AP están relacionadas con el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular isquémico y la muerte cardiovascular. Una mejor comprensión de la asociación fisiopatológica subyacente entre AC y AP llevará al desarrollo de opciones terapéuticas más seguras y efectivas que podrían beneficiar el tratamiento clínico de los pacientes con una o ambas patologías.